Actualmente
las mujeres están teniendo una muy importante
participación económica, se habla
de que el 95.7 por ciento mientras que la de los
hombres es de tan solo el 57.8 por ciento, entonces
hablamos de que de cada 100 hogares el 30 es jefaturados
por mujeres y que en lo global existen 25.7 millones
de mujeres mexicanas que laboran y que inician desde
los 14 años; ante estos avances cuantitativos
la Ley Laboral a 40 años no ha tenido una
sola modificación no se tomado en cuenta
que antes la realidad era otra, y en esa época
la participación económica de las
mujeres era del siete por ciento y actualmente es
del 40.
De
acuerdo a las estadísticas que presenta el
Instituto Nacional de las Mujeres existen 500 iniciativas
o mas a favor de las mujeres que no se han podido
aprobar como paquetes, ya que siempre hay demandas
diferentes de sindicatos, de empresarios de gobierno,
de productividad, lo cual provoca que las mujeres
continúen rezagadas.
Una
de las problemáticas mayores a las que nos
enfrentamos las mujeres trabajadoras es la falta
de conciliación entre la vida familiar y
lo laboral, lo que frecuentemente dificulta la consolidación
en el empleo y, sobre todo para tener mayores oportunidades
de desarrollo y capacitación.
Ante
esta situación la Secretaria del Trabajo
y Previsión Social en coordinación
con instituciones encargadas de ser coadyuvantes
con las mujeres implementaron la estrategia “Pasos
hacia la Igualdad Laboral”, cuyo objetivo
es favorecer la igualdad laboral entre mujeres y
hombres, a través del trabajo conjunto con
organismos públicos, privados y sociales
del sector laboral.
La
estrategia comprende los siguientes pasos: promover
la adopción de medidas a favor de la igualdad
laboral entre mujeres y hombres; conocer la situación
actual de los centros de trabajo en la materia;
sensibilizar a actores clave en el tema y sobre
violencia laboral; brindar seguimiento y asistencia
técnica para la implementación de
las acciones; y, sistematizar la implementación
de dichas acciones en los centros de trabajo.
Esta
estrategia va dirigida, principalmente, a trabajadores/as,
organizaciones sindicales y asociaciones de empleadores/as.
Se ha dado prioridad a las entidades federativas
que no contemplan el hostigamiento y el acoso sexual
laboral como un delito en sus códigos civiles
o penales o que tienen un alto grado de segregación
ocupacional. Entre 2008 y 2009, los estados seleccionados
fueron: Campeche, Chiapas, Durango, Tabasco, Tamaulipas,
Tlaxcala y Veracruz y en abril de 2010 se iniciaron
los trabajos en Nayarit.
Los
compromisos se centran en la adopción de
medidas especiales que aseguren la igualdad de oportunidades
y la no discriminación en el acceso de las
mujeres a los puestos de toma de decisiones, la
aplicación del principio “trabajo de
igual valor, igual remuneración” en
los centros de trabajo, la eliminación de
pruebas de no gravidez para acceder al trabajo o
mantenerlo y la incorporación de una cláusula
contra el hostigamiento.
Sigue
el trabajo, delicado, fino, que a veces los señores
no entiden.